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Estos
son algunos de los textos previamente publicados en Erosion
Mag. Más próximamente.
These are some of the articles previously poblished in Erosion
Mag, more coming soon. |
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Qué el skateboarding es sinónimo de evolución
es evidente . Tan solo basta echar un vistazo retrospectivo
a las revistas o videos de turno para constatarlo, si es cierto,
cada día nos encontramos con trucos que hace tan solo
unos años no creíamos posibles, es bueno saber
que siempre habrá un patinador con el talento y la determinación
suficiente para cruzar esa línea y de paso servir de
inspiración para el resto de nosotros e intentar ir un
poco más allá, independientemente de donde se
encuentren nuestros propios límites. Es esta energía
que fluye en el skate, la que ha puesto el nivel de lo posible
en lugares inimaginables. Nombres como los de Danny Way, Jaimie
Thomas, Koston, Geoff Rowley o Andrew Reynolds por citar algunos,
se han pasado la última década escribiendo la
historia del Skate, patinando año tras año a un
nivel increíble en un intento de distanciarse del nutrido
pelotón de profesionales y esto por supuesto tiene su
recompensa pero también un alto precio.
Destacar hoy en día en nuestro deporte está más
caro que nunca y como algunos pros reconocen, muchas de las
barandillas y gaps que puedes ver en sus videos, no los patinan
precisamente por gusto, la agenda y las obligaciones profesionales
que implica el tener un status de pro (sobre todo si se trata
de un nombre conocido), pueden suponer una presión física
y psicológica enorme que difícilmente podemos
imaginar, en lo que presuponemos como la fácil y cómoda
vida de pro.
Así que mientras una tropa de jóvenes patinadores
pisan el acelerador en busca de un hueco en las filas de un
equipo, algunos de los veteranos empiezan a pisar el freno obligados
por las lesiones pero también porque de seguir en esta
dirección, donde ya se roza el techo de lo físicamente
imposible, puede que se vean obligados a retirarse antes de
lo previsto y antes de llegar a este punto quizás sea
mejor relajarnos un poco.
Tal vez esto sea un signo de que después de unos últimos
años dominados por los hammers o las burradas
traducido a nuestro castellano de calle, estemos llegando al
final de una época , quien sabe. De lo que estoy seguro
es de que el Skate en esa particularidad tan única que
tiene de reinventarse nos descubrirá nuevos límites
que no estén tan ceñidos al rail más largo
o el gap más alto. Puede que en los próximos años
podamos ver más frecuentemente rondas en los videos,
una buena manera de comprobar la consistencia y estilo de un
patinador, o que asistamos a una progresión dentro los
numerosos Skateparks que se han construido en los últimos
años.
Lo que está claro es que cuanto más puertas estén
abiertas, más interesante será el futuro de nuestro
deporte. s.
atras |
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